Diarreas mentales de un pendejo electrónico
Mi amigo @Botijo_Piscina es un poco raro: le gusta el Tai Chi. Pero es que, aparte de gustarle el Tai Chi, que solo nos gusta a cuatro majaras comparado con, por ejemplo, el fútbol, es un friki. Y con tanto que le gusta el Tai Chi, en cambio, es totalmente contrario a algo inherente a las artes marciales, como son los cinturones de grados.
También ha sido reacio a las redes sociales y le costó un esfuerzo abrirse un perfil en Facebook, por eso me ha extrañado verle ahora en Twitter, así de repente. Y me ha dejado este tuit:
@ummo Tras medio año es mi segunda intentona de twittear y de enterarme de la dinámica twittera, de momento no le veo mucho la chispa
— Botijo (@Botijo_Piscina) 18 diciembre, 2011
Pues iba a responderle que la gracia de Twitter, a diferencia de Facebook, donde vemos nuestro Muro saturado de muchísimas cosas que a nosotros mismos nos pueden parecer muy interesantes o entretenidas pero que al resto de nuestros amigos les pueden parecer tonterías, como lo de las granjitas, los horóscopos y decenas de chuminadas más, está en su simpleza e instantaneidad. Todo eso que hay en Facebook no existe en Twitter, tan solo son comentarios breves, de 140 caracteres, con lo que la gente no puede enrrollarse, lo que lo convierte en una red mucho más dinámica, ideal para comentar cualquier cosa al momento, por lo que es muy utilizada como fuente de información en tiempo real, tanto en comentarios serios e informativos, como comentarios de opinión u otros que son puro cinismo, con enlaces en puro texto, sin imágenes en miniatura como Facebook, que amplian el comentario. Todos los medios de información, gurús de internet, publicaciones o gente más o menos famosilla usan Twitter para comunicar cualquier cosa o informar de algo brevemente, con actualizaciones mucho más frecuentes que en cualquier otro medio, por lo que es el modo ideal de enterarte de lo último que se comenta sobre cualquier cosa. Iba a decirle esto, pero es que no me cabe en un tuit de 140 caracteres.
También quería decirle que lo que hace verdaderamente interesante nuestro TimeLine, lo que vendría a ser el Muro de Faebook, es la gente o entidades a las que seguimos, por lo que hemos de ser follower ("seguidor", en román paladino) de cuentas que sean interesantes, que valgan la pena, que hablen sobre aquellos temas que nos interesen, además de tener a nuestros amigos más directos que tengan cuenta.
Y estas son algunas de las cuentas de las que soy follower:
Por supuesto, cada cual ha de encontrar aquellas cuentas que más le interesen y convertir su cuenta en un lugar interesante en el que echar el rato y que valga la pena visitar a menudo.
Twitter para principiantes.
¡Ah! ¿Y el título a qué viene? Pues… "following".
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—Con todo mi respeto me atrevería a recomendaros a la muchacha de piel oscura —dijo Chataya.
—Es joven.
—Tiene dieciséis años, mi señor.
«Buena edad para Joffrey», pensó al recordar lo que Bronn había comentado. Su primera vez había sido cuando era todavía más joven. Tyrion rememoró lo tímida que le había parecido cuando le quitó el vestido por la cabeza. Tenía el pelo largo y oscuro, y unos ojos en los que habría podido ahogarse. Hacía tanto, tanto tiempo… «Enano, eres un idiota sin remedio.»
—¿Esa chica viene de tu tierra natal?
—Su sangre es la sangre del verano, mi señor, pero mi hija nació aquí, en Desembarco del Rey. —La sorpresa debió de dibujarse en su rostro, porque Chataya siguió hablando—. Mi pueblo no cree que haya ninguna deshonra en estar en la casa de las almohadas. En las Islas del Verano se tiene en muy alta consideración a los que son diestros en el arte de dar placer. Muchos jóvenes y doncellas de noble cuna, cuando florecen, sirven unos años en casas como ésta para honrar a los dioses.
—¿Qué tienen que ver los dioses con esto?
—Los dioses hicieron nuestros cuerpos, así como nuestras almas, ¿no es verdad? Nos dieron voces para que los pudiéramos adorar con cánticos. Nos dieron manos para que pudiéramos construirles templos. Y nos dieron el deseo, para que copuláramos y los adorásemos de esa manera.
—Tengo que acordarme de comentárselo al Septon Supremo —dijo Tyrion—. Si me dejaran rezar con la polla sería mucho más religioso. —Hizo un gesto con la mano—. Acepto encantado tu sugerencia.
Sería doblemente grave que se confirmaran las presiones ejercidas por EEUU, a través de su embajada en Madrid, como revelaron los cables de Wikileaks, por lo que insistimos en estos razonamientos:
Pásalo y Publícalo.
—¡Por mi hijo muerto, por mi esposo muerto, por el César Tito muerto, por Flavia Julia muerta, por Flavio Clemente muerto, por los hijos muertos de Flavia Domitila, por todas las noches pasadas contigo, por todos los días pasados a tu lado, por todo el horror que me has hecho presenciar, por toda la sangre que has vertido, por todos los hombres y las mujeres muertos y corrompidos y torturados bajo tu mandato de terror y locura, por todos y cada uno de ellos y por mí misma, Domicia Longina, emperatriz de Roma, una mujer, porque una maldita mujer puede más que un dios de mentira como el que ahora se cae ante mis pies! ¡Muere una y mil veces muere, Tito Flavio Domiciano! —Se agachó para acompañar al César en su lenta caída de mirada perdida, incrédula, absurda—. ¡Y te aseguro que no eres ni has sido ni serás ya nunca un dios! ¡Te aseguro que el Senado borrará tu nombre de todos los escritos públicos y privados y borraremos todos tus perfiles de todas las monedas y destruiremos todas tus estatuas! ¡Escúchame, escúchame, maldito, escúchame mientras te mato, mientras te mueres, escúchame mientras te mueres de una vez por todas y empápate de mi odio y de tu sangre vil!
La emperatriz lo cogió del brazo cuando Domiciano medio cerraba los ojos por la falta de aire y estaba a punto de caer, lo agarró y lo sacudió para que viviera unos instantes más, unos instantes en los que decirle algo más, algo que se llevara al otro mundo y que le torturara por siempre en el reino del Hades.
—¡Y arrastraremos tu cuerpo maldito por las calles y dejaremos que los perros se lo coman y luego quemaremos a los perros y arrojaremos sus cenizas al Vesubio para que se pudran por siempre en las lentas fraguas de Vulcano, por siempre! ¡Por siempre! ¿Me oyes? ¿Me oyes, maldito Dominus et Deus de la muerte, me oyes? ¿Oyes a Domicia Longina? Porque sí, soy Domicia Longina, tu amada y querida y sometida esposa y esta daga… —con la destreza de quien está disfrutando, sin importarle el futuro próximo, a la vista de todos los pretorianos petrificados ante el emperador herido de muerte, arrodillado junto a su esposa, Domicia Longina extrajo, retorciéndola todo lo que pudo, la daga de Tito y se la enseñó, repleta de sangre y trozos de carne a un exhausto Domiciano, de mirada vacía, hueca, que intentaba farfullar una respuesta pero que sólo acertaba a escupir más y más sangre que vertía sin control sobre el rostro de Domicia que, feliz, feliz como nunca, se bañaba en aquella sangre y hasta la saboreaba con su boca mientras transmitía su último mensaje—… y ésta, querido esposo, es la daga de tu hermano, Tito, que, para que lo sepas, era infinitamente mucho más hombre que tú en todo: en la guerra, en la paz, en el gobierno del mundo y en la cama.

La sangre caliente le llenó la boca y le corrió por la barbilla. El sabor estuvo a punto de provocarle arcadas, pero se obligó a masticar y a tragar. El corazón de un semental haría que su hijo fuera fuerte, rápido y arrojado, o eso creían los dothrakis. Pero sólo si la madre se lo conseguía comer entero. Si se atragantaba con la sangre o vomitaba por la carne, los presagios no serían tan favorables. El niño podría nacer muerto, o débil, o deforme, o hembra.
Tengo 71 amigos en Facebook, y otro en camino, como los embarazos. No son muchos, la verdad. La verdad es que es una miseria, en vista de la cantidades descomunales de amigos que tienen algunos de mis amigos pero, eso sí, son amigos seleccionados y los conozco a todos, personal o virtualmente. ¿Todos mis amigos conocerán a todos los amigos que tiene cada cual o los tienen solo por hacer bulto?
Bueno, pues con tantos amigos que tengo, salvo unos cuantos, no muchos, no hago más que ver fotitos haciendo posturitas, juegos de granjas, consultas al horóscopo o a la frase del día, mensajes en mi Muro que no los ha puesto mi amigo, sino un virus porque ese amigo fue tan iluso como para pinchar donde no debía, juegos de preguntas y respuestas y cientos de chuminadas más.
Todo eso está muy bien, entretiene a los amigos que no saben en qué emplear su tiempo, o eso creo yo, porque si tuvieran tan poco tiempo como yo no lo podrían perder en algunas cosas tan inútiles, pero cada cual se entretiene como quiere, ¿no?. Que conste que no lo critico, me parece estupendo que cada cual haga lo que quiera. Lo respeto, por supuesto, aunque no lo comparto. Lo que yo me pregunto es si todos esos que dedican parte de su tiempo a trastear por las redes sociales saben qué otras utilidades tienen. Imagino que sabrán que pueden utilizarse para encontrar trabajo o para buscar viejos amigos perdidos pero, ¿se habrán dado cuenta de que en Egipto, por ejemplo, se usaron para derrocar a un dictador?
En España tenemos estos días la oportunidad de hacer algo grande, de cambiar un poco este sistema pseudo-democrático manipulado por políticos y banqueros. La gente se ha echado a la calle, se publican cientos, miles de fotos, vídeos, enlaces a artículos, proclamas y consignas, sentencias jurídicas o artículos de opinión. Algunos las publicamos en nuestros Muros y algunos de nuestros amigos las comparten en los suyos para que las vean sus amigos. Pero, como decía, son unos pocos. La gran mayoría o no se entera o pasa olímpicamente, como si no le interesara lo más mínimo o no le afectara en absoluto. ¿Tanto cuesta pinchar donde dice "Compartir", publicarlo en tu Muro y que lo vean tus amigos para que hagan lo mismo? Las cosas importantes, las cosas que queremos que se divulguen, las que nos afectan en nuestro modo o calidad de vida, por la simple progresión geométrica si lo compartimos entre todos, llegan a una cantidad inmensa de gente.
Esto es lo que se ha hecho en las revueltas de Egipto o Túnez, lo que ha permitido que en Occidente sepamos qué sucedió allí al evitarse la censura, lo que permitió que, gracias a la comunicación, los dictadores fueran derrocados. Aquí no tenemos un dictador que derrocar (bueno, según se mire, pues podríamos decir que tenemos uno que derrocar o impedir que otro llegue al poder) pero tenemos que conseguir un futuro mejor para todos, en el que no nos domine la casta política o los mercados, capitaneados por los bancos, y para lograr eso hay que divulgar la información primero y actuar después. Si la información se estanca, si no circula, si no se comparte, no llega a su destino y acabamos aborregándonos, que es como hemos estado hasta ahora. Está claro que no todos nos podemos echar a la calle cuando es necesario (aunque no estaría de más un pequeño esfuerzo) o nos podemos pasar una semana acampados en la calle, pero lo menos que podemos hacer es compartir la información y hacer que circule, que nos cuesta muy poco.
Para lo de Egipto se utilizó fundamentalmente Twitter, una red social muy ágil, mucho más que Facebook, pero esta cumple su cometido igualmente. Solo hay que utilizarla correctamente.
Preparados para el cambio.
Sal a la calle.
Difunde la causa.
Involucra a tu gente.
[gestionado con WordPress.]
Cada persona que conoces sabe algo que tú ignoras; aprende de ellas. (H. Jackson Brown)
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