Diarreas mentales de un pendejo electrónico

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Los desayunos son muy completos, con leche fría y caliente, café, infusiones, zumos de 2 ó 3 tipos, pan tostado, galletas, margarina, mermeladas, fiambres, tomate, etc. Las comidas y cenas son muy caseras, como la sopa de ajos que nos pusieron, que estaba para chuparse los dedos, aunque se coma con cuchara.
El sábado, después del desayuno salimos a hacer una excursión al pueblo abandonado de Bibioj, haciendo una parada en los restos de un poblado íbero y en una charca artificial que usan los jabalíes para revolcarse; como dato curioso observamos los árboles de alrededor, manchados de barro seco, usados por ellos para rascarse tras el baño en el fango. Alfonso nos contó que lo hacen por las pulgas y garrapatas, ya que quedan pegadas en el fango y se desprenden de ellas al frotarse.
Otra cosa que nos contó es que toda la zona se divide en tres partes y que una de ellas queda exenta de cazar y sólo se permite en las otras 2. La cabra montés es un animal protegido, aunque se permite su caza selectiva mediante subasta. El año pasado salieron a subasta 4 permisos para cazar otras tantas cabras en cada zona, con lo que salieron 8 a subasta, que se pagó un millón y medio de pesetas por cada permiso y que los 8 se los quedó la misma persona.
El modo de caza es muy curioso, puesto que hay una persona que está durante un mes siguiendo a las cabras, contolando a qué hora pasan por cada sitio, dónde duermen, dónde comen, etc. Así, cuando llega el cazador, ya va a tiro hecho, nunca mejor dicho. Como en la época de Franco, vamos; le dicen dónde tiene que ir y a qué hora y sólo ha de sentarse y disparar.
El pueblo abandonado de Bibioj no está abandonado del todo, puesto que vive un alemán en lo que era la escuela, con su mujer y sus dos hijas, en medio del monte, alejado de la civilización, rodeado de ruinas. La excursión fue un tanto cansada, ya se sabe que andar por el monte, cuesta p'arriba y cuesta p'abajo, cansa mucho ![]()
Tras la cena del sábado, Silvia preparó un cremaet, que viene a ser como la queimada gallega, que todos conoceréis. Estaba de muerte, tan dulce y calentito.
Hay una parte de esta historia que debe permanecer oculta a los ojos del público en general, de los desconocidos. Así que me vais a permitir que esa parte la proteja con una contraseña y, si alguien tiene realmente interés en conocerla no tiene más que pedírmela (y no es nada de sexo, malpensados
)
El domingo por la mañana fuimos andando a Villahermosa del Río y estuvimos viendo lo que podéis ver en las fotos, la iglesia, el castillo y poca cosa más. Lo único destacable fue la zona donde aterriza el helicóptero de extinción de incendios, la zona más alta del pueblo; desde ahí se tiró al vacío una maestra de la escuela. No sabemos si los niños eran tan malos como para eso ![]()
Allí mismo había también una pequeña zona, de apenas dos metros cuadrados, donde se ejecutaba al enemigo en tiempos de la guerra civil.
Desde allí habían unas hermosas vistas, como podéis apreciar en las fotos y, a lo lejos, está el monte donde viven los buitres, a los que les llevan a los cerdos que se mueren (los animales porcinos, no a los indeseables
) y, pasados unos días, vuelven a recoger los restos, puesto que si se descomponen contaminan la zona.
Tras unas cervecitas en un par de bares volvimos a la masía.
La tarde fue relajada. Alfonso se llevó a los niños a una tirolina que tienen cerca y así pasamos media tarde, totalmente tranquilos, hasta que cogimos los coches y volvimos a casa.

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No es la política la que crea extraños compañeros de cama, sino el matrimonio. (Groucho)

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