Diarreas mentales de un pendejo electrónico
El director y guionista Eli Roth se inspiró en hechos reales: averiguó que en algún lugar de Tailandia se podía comprar la emoción de asesinar. Por 10.000 dólares, a uno le podían llevar a una habitación, darle una pistola y proporcionarle otro ser humano para matarlo…
Esto me ha hecho preguntarme qué clase de personas hay en el mundo. ¿Qué les falta en sus vidas para pagar por eso? ¿Realmente disfrutan con ello? ¿Qué hacen cuando llegan a su casa? ¿Le dan un beso a su mujer y a sus hijos y les cuentan cómo les ha ido el día en la oficina/fábrica? ¿Le hacen el amor a sus esposas y disfrutan o son impotentes si no hacen sufrir a quien tienen delante? ¿Creen que "eso" es lo normal? ¡Por el amor de dios, si es que existe! ¿A qué nivel de perversidad y depravación ha llegado el ser humano, por no llamarlo "animal"?
En la página se decía que en Tailandia esta práctica era completamente legal, ya que las víctimas se ofrecían voluntariamente. Son personas desesperadas, muy pobres, cuyas familias no tienen qué llevarse a la boca. Gracias a su sacrificio, conseguirían suficiente dinero para que sus seres queridos sobreviviesen. "La página hacía ver que los futuros asesinos eran benefactores, que estaban haciéndole un favor a las víctimas con este macabro seguro de vida," cuenta Roth.
No, si además habrá que estarles agradecidos. Podrían montar una ONG, "Hijos de puta sin fronteras" o algo así…
"Estábamos hablando de las cosas más enfermizas que podían encontrarse en Internet. Algo que fuera más allá de los ya habituales accidentes brutales de skateboard o lo de esas dos chicas japonesas vomitando cada una en la boca de la otra en una bañera", recuerda Roth.
¿Pero es que la gente no tiene en qué entretenerse o es que su nivel de aburrimiento llega hasta el absurdo?
Todo esto me hace pensar que la gente está realmente mal y me preguntó qué cosas se harán en el mundo, en este mismo momento, más allá del absurdo. Cosas como lo de estas chicas de vomitarse en la boca, comer excrementos, copular con cadáveres y tantas y tantas cosas que ni siquiera soy capaz de imaginar. Ríete tú de la lluvia dorada, del sadomasoquismo y otras niñerías.
Tras leer los comentarios y para que nadie se haga una idea equivocada y/o siga creyendo que el ser humano es bueno por naturaleza he ampliado la entrada con lo siguiente…
Si leemos bien los enlaces veremos que nada tiene de cierto lo que hay en la película ni nadie ha dicho que lo que hay en ella sea cierto. De hecho, parace ser que ni el propio director tiene muy claro que sean ciertos los hechos en los que se basa, tal y como se puede leer en esta entrevista o en esta.
Pero, independientemente de si es cierto o si no lo es, ¿es que creéis que no lo puede ser? ¿Pensáis que nadie en el mundo tiene el suficiente dinero y el suficiente nivel de brutalidad como para hacerlo? ¿Pensáis que todo el mundo tiene relaciones sexuales "normales" y no llega a extremos que se podían considerar "depravados"?
¿Recordáis Tesis? ¿Dudáis de que puedan existir snuff movies? ¿Qué son las ejecuciones de prisioneros en Irak si no eso? ¿Acaso sois lo bastante ingenuos como para confiar en la bodad del ser humano y pensáis que no es capaz de estas atrocidades y quizá algunas otras que ni nos atrevemos a imaginar?
Sí, es muy bonito pensar que esas cosas no existen pero no nos engañemos, sabemos de sobra que el ser humano es capaz de cometer los actos más brutales y atroces, que es capaz de pagar por verlos y mucho más lo es de pagar por realizarlos. Lo vemos a diario. Los telediarios no son ficción.
Hay una web en Internet, que estuvo prohibida judicialmente en nuestro país durante un tiempo y que ahora se puede volver a acceder, aunque hay un truco para saltarse esa prohibición, en donde hay miles de fotos de accidentes, asesinatos y ejecuciones. Tras ver algunas de las cosas que hay ahí dejaréis de creer en la bondad del ser humano. Si alguien está interesado y tiene el suficiente estómago como para echar un vistazo ya sabe cómo ponerse en contacto conmigo.
Si queremos engañarnos pensando que no es así, pues allá cada cual.
Por cierto, ¿os habéis fijado en una de las entrevistas al director enlazadas al principio?:
- ¿Y en qué te inspiras para planear esas formas horribles de matar gente?
- George W. Bush.
Otros enlaces | Videosadismo en Internet, Ejecuciones en Corea, Ejecución de un rehén turco, Ejecución rehén británica, Cómo se hizo Hostel, Quentin Tarantino

Me moriré en París con aguacero,
un día del cual tengo ya el recuerdo.
Me moriré en París. -Y no me corro-.
Tal vez un jueves, como hoy, de otoño.Jueves será, porque hoy, jueves, que proso
estos versos, los húmeros me he puesto
a la mala y, jamás como hoy, me he vuelto,
con todo mi camino, a verme solo.César Vallejo ha muerto, le pegaban
todos sin que él les haga nada;
le daban duro con un palo y durotambién con una soga; son testigos
los días jueves y los huesos húmeros,
la soledad, la lluvia, los caminos…


… me encontré con un vendedor de aquí que me dijo:
- ¿Adónde vas, Naranjo?
-Al gimnasio, que luego queremos todos tener el mismo cuerpo.
-Si para dos minutos que estoy en pelotas… ¿tú crees que me merece la pena, hombre?

Querido hijo:
El día que me veas mayor y ya no sea yo, ten paciencia e intenta entenderme.
Cuando, comiendo, me ensucie, cuando no pueda vestirme, ten paciencia. Recuerda las horas que pasé enseñándotelo.
Si, cuando hablo contigo, repito las mismas cosas mil y una vez, no me interrumpas y escúchame. Cuando eras pequeño, a la hora de dormir, te tuve que explicar mil y una vez el mismo cuento hasta que te durmieras.
No me avergüences cuando no quiera ducharme, no me riñas. Recuerda cuando tenía que perseguirte y las mil excusas que inventaba para que quisieras bañarte.
Cuando veas mi ignorancia sobre las nuevas tecnologías, te pido que me des el tiempo necesario y no me mires con tu sonrisa burlona. Te enseñé a hacer tantas cosas: comer bien, vestirte… y cómo afrontar la vida muchas veces son producto del esfuerzo y la perseverancia de los dos.
Cuando en algún momento pierda la memoria o el hilo de nuestra conversación, dame el tiempo necesario para recordar. Y si no puedo hacerlo no te pongas nervioso, seguramente lo más importante no era mi conversación y lo único que quería era estar contigo y que me escucharas.
Si alguna vez no quiero comer, no me obligues. Conozco bien cuándo lo necesito y cuándo no.
Cuando mis piernas cansadas no me dejen caminar… dame tu mano amiga de la misma manera en que yo lo hice cuando diste tus primeros pasos.
Y cuando algún día te diga que ya no quiero vivir, que quiero morir, no te enfades. Algún día entenderás que esto no tiene nada que ver con tu amor, ni con el mío.
Intenta entender que a mi edad ya no se vive, sino que se sobrevive.
Algún día descubrirás que a pesar de mis errores, siempre quise lo mejor para ti y que intenté preparar el camino que tú debías hacer.
No debes sentirte triste, enfadado o impotente por verme de esta manera. Debes estar a mi lado. Intenta comprenderme y ayúdame como yo lo hice cuando tú empezaste a vivir.
Ahora te toca a ti acompañarme en mi duro caminar. Ayúdame a acabar mi camino con amor y paciencia. Yo te pagaré con una sonrisa, y con el inmenso amor que siempre te he tenido.
Te quiero, hijo.
Tu padre, tu madre, tus abuelos.
La misma historia | Google
Descarga el PPS | Querido hijo

¿Desea más movimientos de su cuenta?
Pulsé la opción "NO" y apareció una nueva pregunta:
¿Desea realizar otra operación?
Volví a contestar "NO" y apareció un mensaje:
Sr/a Folch
Retire su tarjeta por favor
Gracias por utilizar este servicio
Saqué la tarjeta, salí del cajero y le di dos gritos a la mujer, que se estaba alejando. Nos acercamos, le tendí su tarjeta, nos sonreímos y me dijo: "¡Ay, gracias!". Volví a entrar y retiré mi dinero, con mi tarjeta, de mi propia cuenta.
¿Fui gilipollas? ¿Qué hubieras hecho tú?
Nota informativa | He de decir que si hubiera querido realizar otra operación, sacar dinero, que es lo que estáis pensando, no hubiera podido, puesto que habría tenido que meter de nuevo el código PIN. El caso es que ni se me pasó por la cabeza intentarlo ni me acordé tampoco que no hubiera podido. Fue un acto inconsciente, sin pensar… saqué la tarjeta y se la di, sin más. Ni se me ocurrió intentar saquear la tarjeta ![]()

Hace tiempo al estar en mi casa, siendo como las 11:00 de la noche, recibí la llamada telefónica de un querido amigo. Me dio mucho gusto su llamada y lo primero que me preguntó fue:
- ¿ Cómo estás?
Y sin saber por qué, le contesté:
- Me siento muy solo.
- ¿Quieres que hablemos? -me dijo él, a lo cual le respondí que sí y me dijo:
- ¿Quieres que vaya a tu casa? -Y respondí que sí.
Colgó el teléfono y en menos de quince minutos él ya estaba tocando a mi puerta.
Yo empecé y hablé por horas y horas, de todo, de mi trabajo, de mi familia, de mi ex-novia, de mis deudas, y él atento siempre me escuchó. Se nos hizo de día, yo estaba totalmente cansado mentalmente, me había hecho mucho bien su compañía y sobre todo que me escuchara y que me apoyara y me hiciera ver mis errores, me sentía muy a gusto y cuando él notó que yo ya me encontraba mejor, me dijo:
- Bueno, pues me retiro; tengo que ir a trabajar.
Yo me sorprendí y le dije:
- Pero, ¿por qué no me habías dicho que tenías que ir a trabajar?; mira la hora que es, no dormiste nada, te quité tu tiempo toda la noche.
Él sonrió y me dijo:
- No hay problema, para eso estamos los amigos.
Yo me sentía cada vez más feliz y orgulloso de tener un amigo así. Lo acompañe a la puerta de mi casa y cuando él caminaba hacia su automóvil le grité desde lejos:
- Oye, amigo, y después de todo esto, ¿por qué llamaste anoche tan tarde?
Él regresó y me dijo en voz baja:
- Es que te quería dar una noticia…
Le pregunté:
- ¿Qué pasó?
- Fui al doctor y me dijo que mis días están contados, tengo un tumor cerebral, no se puede operar, y sólo me queda esperar.
Yo me quedé mudo… él me sonrío y me dijo:
- Que tengas un buen día amigo. -se dio la vuelta y se fue…
Pasó un buen rato hasta asimilar la situación y me preguntaba una y otra vez por qué cuando él me preguntó "¿Cómo estás?" me olvidé de él y sólo hablé de mí. Cómo tuvo la fuerza de sonreírme, de darme ánimos, de decirme todo lo que me dijo, estando él en esa situación.
Desde entonces mi vida ha cambiado, suelo ser más crítico con mis problemas y suelo disfrutar más de las cosas buenas de la vida. Ahora aprovecho más el tiempo con la gente que quiero, como él, mi amigo… Todavía vive y procuro disfrutar más el tiempo que convivimos y hablamos, sigo disfrutando de sus chistes, de su locura, de su seriedad, de su sabiduría, de su temple, de mi amigo…
Enlaces a la misma historia | Google

En un vuelo de British Airways entre Johannesburgo y Londres, una señora blanca de unos cincuenta años se sienta al lado de un pasajero de color. Muy molesta por ello, llama a la azafata para quejarse:
- ¿Cuál es el problema señora? - le pregunta la azorada azafata.
- ¿Pero acaso usted es tan irracional que no lo ve? - responde la señora- Me ha sentado al lado "de un oloroso negro de vaya uno a saber qué suburbio o de qué lugar de la selva salió… jamás me sentaré al lado de él, porque no está a mi altura, esa pobre cosa. Es por ello que no puedo quedarme al lado de él. Usted, me tendrá que dar otro asiento.
- Por favor, cálmese. -dijo la azafata- Todos los lugares de clase económica de este vuelo están tomados. Voy a ver si hay algún lugar en clase ejecutiva o en primera libre.
La azafata se apura y vuelve unos minutos más tarde sofocada por la breve corrida y ante la impaciencia y el mal humor de la mujer ya muy manifiesto ante los demás, le explica:
- Muy señora mía como yo sospechaba no hay ningún lugar vacío en clase económica como corresponde a la reserva. Es por ello y ante la urgencia del caso personalmente conversé con el comandante. Éste me confirmó que tampoco hay lugar en la parte que corresponde a la ejecutiva. Pero sí dijo que "sólo tenemos un lugar en primera clase ". Un lugar sólo que me autorizó, por supuesto, a ocuparlo.
Pero antes que la señora pudiese responder agradecida, la azafata continuó:
- Es totalmente inusitado que la compañía conceda un asiento de primera clase a alguien que está en económica, pero dadas las circunstancias, el comandante consideró que sería escandaloso que alguien sea obligado a sentarse al lado de una persona tan intolerable.
Y, diciendo eso, la azafata miró al negro y con una amplia sonrisa dijo:
- Si el señor me hiciera el favor de tomar sus pertenencias, el asiento de primera clase ya está preparado para usted, si lo acepta.
Todos los pasajeros alrededor de esa persona de color, que acompañaron la escena y hasta la escucharon, se levantaron y aplaudieron por la actitud del comandante y la compañía.
"Recuerda siempre que eres único… al igual que todos los demás", Anónimo
Vía | ultraguia.com.ar

[gestionado con WordPress.]
La paciencia es, en el hombre, el testimonio de su sabiduría. (Rey Salomón)

Conoce este lugar


45 peticiones. 0.855 segundos