Perdonen que no me levante

Diarreas mentales de un pendejo electrónico

27/9/2006

La boquita del senador

escrito por @ 23:55. Archivado en Encuentros en la Tercera Fase
  

Si algo me fascina de los políticos españoles es su capacidad de rizar el rizo con tal de no bajarse de los carteles. Y la verdad es que algunos domingos me dan esta página hecha. Hoy se la debo al senador del PNV Javier Maqueda, quien opina, literalmente, que «el que no se sienta nacionalista ni quiera de lo suyo no tiene derecho a vivir». Sí. Eso fue lo que el senador –que viene del latín senatus, senado, consejo de ancianos sabios y venerables– largó hace unos días, durante un acto al que estaba invitado en Mallorca; donde, por cierto, se le jaleó la ocurrencia con aplausos. Faltaría más. En España los aplausos van de oficio. Es, salvando las distancias mínimas, como en los programas bazofia de la tele, donde eructa cualquier pedorra, y el cuerpo de marujas de guardia rompe aguas en aplausos entusiastas, que para eso están allí. Para aplaudir lo que le echen y decir te queremos, bonita.

Con lo del senador, sin embargo, albergo un par de dudas. Lo de nacionalista es un concepto complejo, pues abarca demasiadas cosas. Todos somos nacionalistas de algo: la lengua, la memoria, la cultura, la infancia. El fútbol. Pero creo que el senador Maqueda hablaba de otro nacionalismo: el que se envuelve en la bandera local, el exclusivo y excluyente, el de nosotros y ellos. El patológico. El que manipula instintos y sentimientos para conseguir perversa rentabilidad política. Y por ahí, no. En ese sentido, algunos no nos sentimos nacionalistas en absoluto. A mí, sin ir más lejos, no se me saltan las lágrimas cuando oigo una minera en La Unión, ni cuando veo saltar un salmonete en la punta de Cabo Palos, ni cuando le cantan –lo siento paisanos, pero ya no– la salve a la Virgen el Lunes Santo por la noche. He visto demasiadas veces cómo lo noble, lo legítimo, termina en manos de gente como el senador Maqueda. Si alguna vez aflojo, será por otras cosas. Por mi infancia perdida, tal vez, y por las sombras entrañables que la acompañan. No porque me emocione el cantón nacional de Cartagena o su independencia de la mardita y opresora Mursia. Por ejemplo.

Aclarado, pues, que me incluyo en las palabras del senador Maqueda, quisiera que un experto en nacionalismos y en derecho a la vida, como él, aclare un par de cosas. Imaginemos que decido establecerme en Bilbao para pasear por el Guggenheim cada mañana; o en Barcelona, por ir de noche a la calle Tallers y calzarme un martini seco en Boadas; o en Cádiz, puntal indiscutible de la nación andaluza, para ponerme de urta a la sal en El Faro, un día sí y otro no, hasta las trancas. Supongamos, como digo, que opto por alguna de esas alternativas, sin sentir, respecto a Bilbao, Barcelona o Cádiz, más cosquilleo nacionalista que el que proviene de la atenta lectura de los libros de Historia, el aprecio por su gente, y la certeza de compartir una memoria colectiva en la compleja y mestiza plaza pública –llamada Hispania por los mismos que inventaron la institución de la que trinca el senador Maqueda– donde, unas veces por suerte y otras por desgracia, el azar puso a mis antepasados. Entre los que lamento, por cierto, no figuren unos cuantos jacobinos, guillotinadores, con un «todos los ciudadanos son iguales ante la ley» bajo el brazo y con las cabezas de Carlos IV y Fernando VII metidas en un cesto. A lo mejor no estaríamos hablando de estas gilipolleces.

Y ahora, las preguntas. ¿Cómo se articularía, a juicio del senador Maqueda, mi falta de derecho a vivir? ¿Mediante la prohibición, tal vez, de establecerme donde vivan nacionalistas? ¿Quemándome la ferretería si decidiera hacerme ferretero? ¿Pegándome un tiro en la nuca?… Como ven, las posibilidades que abre la afirmación senatorial son curiosas. Y pueden aderezarse, además, con matices interesantes. ¿Echar la pota –por ejemplo– cada vez que oigo a un cateto cantamañanas manipular la Historia y mi inteligencia haciendo comparaciones con Irlanda o con Montenegro, es un tic franquista? ¿Saber como sé, porque viajo y leo libros, que no hay nada más conservador, inculto y reaccionario que un nacionalista radical, me hace acreedor al epíteto de fascista?… Y ya puestos a preguntar, ¿se ocuparía, llegado el caso, el senador Maqueda de explicarme personalmente mi derecho a vivir? ¿Él y cuántos más? ¿Vendrían de día, o vendrían de noche? ¿Vendrían juntos a explicármelo, o vendrían de uno en uno?… Porque me parece que el senador Maqueda está mal informado. No todos somos Ana Frank.

Texto íntegro de Arturo Pérez-Reverte, publicado en XL Semanal el 19-6-2006

Como dije anteriormente, quisiera agradecer al señor Pérez-Reverte su autorización a reproducir este texto en esta humilde bitácora.
 
Enlaces de interés:
Ficha de Javier Maqueda | senado.es
Noticia | elmundo-eldia.com
Libertad Digital | Noticia
Libertad Digital | Donde dije digo…
Blog de Arcadi Espada | Comentario
Daniel Tercero | Carta a Javier Maqueda (Escalofriante)
 
Más sobre Arturo Pérez-Reverte:
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Bibliografía | Alfaguara
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Los calamares del niño

escrito por @ 11:32. Archivado en Encuentros en la Tercera Fase
  

Hay criaturas por las que no lloraré cuando suenen las trompetas del Juicio. Niños que anuncian desde muy temprano lo que serán de mayores. A veces uno está paseando, o sentado en una terraza, y los ve pasar apuntando en agraz maneras inequívocas. Adivinados en ellos la inevitable maruja de sobremesa televisiva –ayer vi reconciliarse a dos hermanas en directo y eché literalmente la pota– o la viril mala bestia correspondiente. Dirán ustedes que ellos no tienen la culpa, etcétera. Que los padres, la sociedad y todo eso los malean, y tal. Pero qué quieren que diga. En cuestiones de culpa, denle tiempo a un niño y también él tendrá su cuota propia, como la tenemos todos. Sólo es cuestión de plazos. De que se cumplan los pasos y rituales que se tienen que cumplir.

El zagal que veo en el restaurante tiene nueve o diez años, que ya va siendo edad, y se parece al padre, sentado a su vera: moreno, grandote y vulgar de modos y maneras. La madre pertenece al mismo registro. Todos visten ropa cara, por cierto. Colorida y vistosa. Sobre todo la madre, una especie de Raquel Mosquera vestida de Paulina Rubio y con toquecitos de Belén Esteban en el maquillaje y en la parla. La familia ocupa una mesa contigua a la mía, junto al gran ventanal de un restaurante popular de Calpe, situado junto al puerto. Y al niño acaban de traerle calamares a la romana. De no ser porque su cháchara maleducada, chillona e interminable, a la que asisto impotente desde hace veinte minutos, ya me tiene sobre aviso, la manera en que ahora maneja el tenedor me dejaría boquiabierto. El pequeño cabrón –nueve o diez años, insisto– agarra el cubierto al revés, con toda la mano cerrada, y clava los calamares a golpes sonoros sobre el plato, como si los apuñalara. Observo discretamente al padre: mastica impasible, bovino, observando satisfecho el buen apetito de su hijo. Luego observo a la madre: tiene la nariz hundida en el plato, perdida en sus pensamientos. Tampoco sería difícil, me digo, con la edad que tiene ya su puto vástago, enseñarle a manejar cuchara, cuchillo y tenedor. Pero, tras un vistazo detenido al careto del progenitor, comprendo que, para hacer que un hijo maneje correctamente los cubiertos, primero es necesario creer en la necesidad de manejar correctamente los cubiertos. Y por la expresión cenutria del fulano, por su manera de estar, de mirar alrededor y de dirigirse a su mujer cuando le habla, tal afán no debe de hallarse entre las prioridades urgentes de su vida. En cuanto a la madre, cómo maneje el crío los cubiertos, o cómo los manejen el padre o el vecino de la mesa de al lado, parece importarle literalmente un huevo.

Tras un eructo infantil jaleado con suma hilaridad por el conjunto familiar –después de reír, eso sí, el papi parece amonestarlo en voz baja, a lo que la criatura responde sacando la lengua y poniendo ojos bizcos– llega la paella. Y, tras deleitar al respetable con el uso del tenedor, el indeseable enano exhibe ahora su virtuosismo en el manejo de la cuchara agarrada con toda la mano exactamente junto a la cazoleta, alternando la cosa con tragos sonoros del vaso de cocacola sujeto con ambas manos y vuelto a dejar sobre la mesa con los correspondientes granos de arroz adheridos al vidrio. Tan maleducado, tan grosero como el padre y la madre que lo parieron. Y así continúa el dulce infante, a lo suyo, camino de los postres, en esa deliciosa escena española de fin de semana, una familia más, media, entrañable, con su hipoteca, y su tele, y su coche aparcado en la puerta, como todo el mundo. Y yo, que gracias a Dios he terminado, pido mi cuenta, la pago y me levanto mientras pienso que ojalá caiga un rayo y los parta a los tres, y les socarre la paella. Y ustedes dirán: vaya con el gruñón del Reverte, a ver qué le importará a él que el niño se coma los calamares así o asá, peazo malaje. A él qué le va ni le viene. Pero es que no estoy pensando en la paella, ni en el restaurante, ni en los golpes del tenedor sobre los calamares. Aunque también. Lo que pienso, lo que me temo, es que dentro de unos años ese pequeño hijo de puta será funcionario de Ayuntamiento, o guardia civil de Tráfico, o general del Ejército, o empleado de El Corte Inglés, o juez, o fontanero, o político, o ministro de Cultura, o redactor del estatuto de la nación murciana; y con las mismas maneras con las que ahora se comporta en la mesa, cuando yo caiga en sus manos me va a joder vivo. Por eso hoy me cisco en sus muertos más frescos. ¿Comprenden? En defensa propia.

Texto íntegro de Arturo Pérez-Reverte, publicado en XL Semanal el 5-6-2006

 
Si hay una cosa que admiro y me produce envidia, de la sana y de la otra, es el don de la palabra. Ni el dinero, ni el poder, ni la belleza, sino el hábil dominio del lenguaje. Es por ello que los escritores son las personas que merecen mi mayor admiración. Y entre ellas hay una que destaca con luz propia, el señor Pérez-Reverte, por su sabiduría, por su amplia visión del mundo y por su capacidad de exponer como nadie lo que nadie se atreve, con nuestro lenguaje más cercano. No quisiera que esto pareciera una adulación, puesto que no lo es; no es perfecto y tiene sus defectos como otro cualquiera, ¿qué gran hombre no los tiene?, simplemente quería agradecer al señor Pérez-Reverte su autorización a reproducir este texto, y otro que pondré en breve, en esta humilde bitácora.
 
Enlaces de interés:
En la Wikipedia | Arturo Pérez-Reverte
Discurso Real Academia Española | El habla de un bravo del siglo XVII
Bibliografía | Alfaguara
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25/9/2006

4 kilos

escrito por @ 11:43. Archivado en La vida de Brian
  

Bueno, pues esto ya se ha acabado, tras 10 días de ayuno haciendo la cura del sirope de savia y limón y un par de días más introduciendo alimentos sólidos poco a poco. La verdad es que el balance es muy positivo, aunque a mi mujer no le hiciera mucha gracia y mucho menos llegar a los 10 días. Sin ser los cambios muy espectaculares he de decir que sí han sido significativos: en 10+2 días he perdido 4 kilos y donde más lo he notado es en la cara y en la cintura, con pérdida de volumen en la típica barriguita, además de sentirme físicamente mejor, menos cansado y con mayor aguante. En la piel en general también lo he notado, en especial en la cara, que es de tipo graso y ha desaparecido ese tacto "aceitoso". Del pelo no podría asegurarlo pero de lo que me ha crecido hasta ahora tras afeitarme la cabeza creo que sí hay lo suficiente como para decir que está más suave, menos grasiento.
En la salud interna es, obviamente, donde menos lo he notado pero no dudo en absoluto de que haya habido mejoría con la expulsión de toxinas.
 
En resumen, el resultado general es muy satisfactorio. Hambre no he pasado, sino ganas de comer, que no es lo mismo. Sensación de hambre no he tenido en ningún momento, pero como el comer siempre ha sido un placer para mí, sí que he echado de menos masticar comida sólida, saborear sus gustos, olfatear sus aromas, sólo por puro disfrute.
Es algo que repetiré más veces y que aconsejo a todo el mundo.
 

PESO ALTURA ÍNDICE MASA CORPORAL
14-09-2006 76,050 kg 1,72 m 25,70
18-09-2006 74,400 kg 1,72 m 25,14
20-09-2006 73,500 kg 1,72 m 24,84
22-09-2006 72,900 kg 1,72 m 24,64
23-09-2006 72,400 kg 1,72 m 24,47
25-09-2006 72,100 kg *1,74 m ¿? 23,81

* He de decir que yo siempre he medido 1,74 m, desde hace muchos años. Yo tampoco lo entiendo.


En fin, que unos 4 kg de pérdida de peso no están nada mal ;)
 
Por cierto, dicen que al principio se sienten náuseas y dolores de cabeza. Yo no he sentido nada en absoluto. La nutricionista le dijo a mi mujer que los dolores de cabeza le suelen dar a los se toman café; para que os deis cuenta los que soléis tomarlo hasta qué punto lo tomáis por necesidad, no por placer, la dependencia que se tiene de él. A eso se le llama adicción y uno no se da cuenta de que es adicto a algo hasta que deja de tomarlo.
 




24/9/2006

La frase del día

escrito por @ 5:52. Archivado en La vida de Brian
  

Yo no quiero que yo no exista. Yo quiero existir porque así os molesto a los dos.

Iraia, 7 años, , sábado 23 de septiembre del 2006, en un momento de ociosidad en la cama de sus padres.

 




23/9/2006

Pordás lerelo sin pobrleams

escrito por @ 13:49. Archivado en Encuentros en la Tercera Fase
  

Esto es un texto que ya tiene bastante tiempo y posiblemente conozca la mayoría. Pero ha caído recientemente en mis manos y lo he vuelto a recordar, así que aquí lo traigo. Procura leerlo a la velocidad habitual con la que lees:

Sgeún un etsduio de una uivenrsdiad ignlsea, no ipmotra el odren en el que las ltears etsán ersciats, la úicna csoa ipormtnate es que la pmrirea y la utlima ltera esétn ecsritas en la psioción cocrrtea. El rsteo peuden etsar toatlmnete mal y aún pordás lerelo sin pobrleams.
 
Etso es pquore no lemeos cada ltera por sí msima, snio la paalbra en un tdoo. Presnoamelnte me preace icrneílbe.

La vreadd es que es bstantae couirso ;)
 
Vía | Maangs Vdrees (anquue etsá en mochus más soiits, etse atropa aglo más de ióinmfrocan)
 




21/9/2006

La otra canción del verano

escrito por @ 20:57. Archivado en La comedia de la vida
  


 
Gracias a mi amigo segio por mostrarme tan magnífico vídeo.
 
Vídeo | YouTube
Descarga el vídeo | Formato FLV / Reproductor
Convierte el formato | Preguntas frecuentes / Manual - SUPER
 




15/9/2006

Yo también cambio

escrito por @ 11:56. Archivado en La vida de Brian
  

Dicen que cada nosecuantos años se cambia. Yo debo de estar en esa fase, puesto que he llevado a cabo un par de cambios personales, uno por gusto y el otro por la salud.
 
Hace años que me corté la melena que tenía y, desde entonces, he llevado el pelo con un corte normal, tirando a algo corto. Últimamente me lo cortaba con esas maquinillas que hay para que te cortes el pelo tú mismo, con una especie de peine con el que se regula el largo del corte, y me lo cortaba al 1. Mi mujer no quería quitar ese peine y cortarme el pelo con la maquinilla pelada, al 0,5, pero lo hizo Txaro y las ideas se me vieron todas :P
El caso es que no era lo que yo quería, no era suficiente, así que, de vuelta de vacaciones, me afeité la cabeza, que era lo que yo quería. Desde entonces me la afeito cada pocos días, como si fuera la barba, hasta que me dé otra vez la chaladura y vuelva a dejar crecer el pelo. Pero no descarto hacerlo más veces, me ha gustao ;)
 
Lo de la salud es otro cantar. Quizá suene un poco a chaladura, pero me apetecía probarlo. Se trata de la cura con el sirope de savia. Aunque uno de los efectos es la pérdida de peso y también quisiera perder esta típica barriga que casi todos los hombres tenemos a partir de cierta edad (qué la vamos a hacer, a las mujeres se les acumulan las grasas en las caderas y a los hombres en la barriga), el motivo principal de hacer la cura es por desintoxicar el cuerpo, tras los excesos del verano y porque jamás me he limpidado por dentro, y ya va siendo hora ;)
 
Hace 65 horas que no como nada, que lo único que he tomado es el sirope y agua. No tengo hambre, la verdad y, salvo un ratillo anoche que me crujieron un poco las tripas, creo yo que por aquello de cagar evacuar el vientre, me encuentro perfectamente. Ya veremos cómo va saliendo la cosa y si aguanto sin comer los 7-10 días que dura la cura, porque ver u oler la comida hace que babee, no de hambre, sino de gusto.
 
Enlaces:
DSalud | Cómo desintoxicarnos en solo 10 días
RevistaSALUD | La miel de la vida
En buenas manos | La dieta del sirope de savia de arce
Centro de terapias Mano | Cura de savia y limón
Alimentación sana | El sirope de savia
Consumer | ¿Qué es el sirope de savia?




13/9/2006

Cambiamos la puerta

escrito por @ 0:18. Archivado en Cuaderno de Bitácora
  

Tras una semana tratando de aclarar con mi proveedor de hosting unas cuantas dudas que se han alargado en el tiempo más de lo que yo quería por motivos que, como cliente, tengo derecho a calificar de "atención deficiente al cliente", renové el dominio y contraté uno nuevo, dentro del plazo pero de cara al fin de semana, por lo que ha habido unos días en los que he estado "con el culo al aire", con la bitácora más caída que el Imperio Romano. Pero ya está en marcha con algunas novedades.
 
En el año 2000 compré el dominio kepasapues.com y contraté un pequeño espacio para colgar una paginilla y tener algunas cuentas de correo con mi propio dominio (y acabar con los buzones llenos de spam, redireccionándolas y usando las cuentas de Gmail, que entonces no existía).
El nombre del dominio no fue por nada en especial, había que elegir uno y elegí, siendo mi mujer de Bilbao, una expresión muy común en tierras vascas.
La página estaba muerta de asco pero como era poco dinero al año ahí la mantuve. Y un día aparecieron las bitácoras (blogs, en inglés, como las llama casi todo el mundo). En cuestión de pocos días probé de todo: el espacio del Messenger (realmente patético aunque muy popular entre los más jóvenes, la generación Messenger) o los alojamientos gratuitos de blogs, como Blogger o Bitácoras.com (bastante buenos aunque limitados en su gestión), hasta que, tras oír las bondades de WordPress y comprobar que mi espacio lo admitía, decidí darle un uso más provechoso.
 
El tema del blog lo tenía claro, soy maestro de nada y aprendiz de todo, así que iba a ser algo personal, donde reflejar mis gustos, ideas y experiencias. Ahora había que elegir un nombre que identificara al blog, el cual vino de mi admiración por Groucho Marx. Resulta curioso que sea más conocida que ninguna otra la que quizá sea la única frase que él no dijo de todas las que se le atribuyen, el epitafio que muchos creen que está en su tumba pero pocos saben que allí no pone nada de eso. Es raro que haya alguien que no asocie "Perdonen que no me levante" con Groucho Marx, hasta que apareció esta bitácora, claro, ya que ahora nos repartimos la popularidad a partes iguales :P
 
Y con ello dejó de existir la más mínima relación entre el dominio y el blog, hasta ahora que le he puesto remedio. perdonenquenomelevante.com es el que me hubiera gustado, pero tiene dueño, el cual, en el colmo de la desfachatez, me dijo que tenía pensado un proyecto para él, aunque podría abandonarlo por 1200€, como si el dinero me lo regalaran. Como no pudo ser pues ha tenido que ser el que más se le aproxima, www.perdonenquenomelevante.net, con el cual se accederá a partir de ahora. kepasapues.com lo mantendré un año más y lo direccionaré a un hosting gratuito que encontré y que usaré como copia de seguridad y como alternativa donde acudir cuando el blog principal esté caído, al cual es mejor entrar por su URL real: perdonenquenomelevante.profusehost.net. No es que sea una maravilla pero dan 1 Gb de espacio gratis y bases de datos ilimitadas, con lo que me resulta bastante útil también para hacer pruebas.
 
Así que la cosa queda del siguiente modo:
www.perdonenquenomelevante.net como URL principal, sustituyendo a kepasapues.com (la cual ya se puede olvidar, aunque aún existirá 1 año más) y perdonenquenomelevante.profusehost.net como página alternativa, a modo de copia de seguridad y blog de emergencia para poder tranquilizar a mis escasos pero queridos fans en caso de que cayera la bitácora principal.
 
Bienvenidos de nuevo y gracias por estar ahí, aunque sea en la sombra sin abrir la boca ;)
 




6/9/2006

Nosotros pagamos las cuentas

escrito por @ 22:36. Archivado en El gran dictador, El político
  

En otro de sus brillantes artículos para The Independent, Robert Fisk afirmó que, muy probablemente, Europa se hará cargo de otorgar los créditos para la reconstrucción del Líbano.

Y cabe esperar que lo mismo suceda en Gaza, teniendo en cuenta la historia de la ayuda comunitaria a Palestina, cuando terminen de una vez por todas los ataques (que ayer mataron a dos adultos y un niño) y cuando se encuentre la forma de levantar el embargo al gobierno de Hamás.

Supongo que casi ninguno de nosotros objetará que parte de sus impuestos sean empleados para reconstruir puentes, generadores eléctricos, caminos, escuelas, hospitales, edificios de la administración pública, invernaderos, cultivos, regadíos, granjas, de pueblos tan castigados como los del Líbano y Gaza.

Lo que sí me llama la atención es que, siendo los que en buena medida pagamos las facturas de la postguerra, tengamos tan poco que decir a la hora de evitar la guerra.

¿Por qué nuestros líderes en Bruselas no levantaron la voz de forma firme y terminante cuando se bombardeó la central eléctrica de Gaza? ¿Por qué salió Javier Solana a decir que los soldados israelíes debían ser liberados mientras sus compañeros de armas destruían puentes, ministerios, escuelas, universidades y estaciones de televisión? Muchas de las cuales fueron edificadas y puestas en marcha con fondos de la UE.

Viaje a la guerra | Nosotros pagamos las cuentas
 




5/9/2006

El Correcaminos

escrito por @ 23:30. Archivado en La vida de Brian
  

No es algo habitual. A lo largo de toda nuestra vida no es muy común encontrar y conocer, mínimamente aunque sea, a alguien peculiar, una persona fuera de lo habitual, que no se ajuste a los cánones establecidos por nuestra sociedad. David es, ciertamente, peculiar.
 
Estábamos esta mañana en la piscina de Talaván, tomando el bañito de cada mañana, y vimos entrar a un hombre con una mochila a la espalda y dos cámaras réflex colgando del cuello. Habló con el socorrista e hizo varias fotos; algunas les echó a nuestros hijos, que estaban en pandillita al otro lado de la piscina y algunas más a un pequeño grupo de viejillos que estaban dentro del agua, los cuales, como niños pequeños, levantaban los brazos y vociferaban al sacarles las fotos. Pensamos que sería alguien de algún periódico haciendo algún tipo de reportaje sobre las piscinas de verano en los pueblos extremeños, y ahí terminó la cosa. O no.
 
Por la tarde, después de la obligada siesta extremeña para despistar el calor abrasador de la tarde, nos fuimos a dar una vuelta a Monroy, un pueblo vecino situado a unos pocos kilómetros, a tomar una cervecita en una casa rural nueva que han abierto y preguntar por la posibilidad de hacer una cena alguna noche. Sentados a la mesa con nuestras cervezas le vimos entrar. Era el mismo hombre que por la mañana habíamos visto en la piscina de nuestro pueblo. Le preguntamos acerca de las fotos que había hecho, si eran el trabajo para algún periódico y nos pidió permiso para sentarse a nuestra mesa. Sacó su portátil Compaq escaso de batería y nos enseñó su trabajo, al tiempo que nos contó la historia de su vida en unos minutos intensos.
Nacido en Palma de Mallorca hace 51 años y actualmente residiendo en Linares, hace 28 años cogió su Mobylette y dio su primera vuelta a España. Desde entonces ha dado la vuelta, creo recordar, 7 veces. Ha visitado siete mil pueblos de nuestra geografía de los ocho mil doscientos y pico que la forman, y espera visitarlos todos en los próximos años. Se dedica a hacer reportajes fotográficos de todas las localidades que visita y luego se pone en contacto con Ayuntamientos y Diputaciones, con sus alcaldes, y siguiendo su lema de no perder más de un minuto con ellos si no les interesa, les vende el reportaje fotográfico. Nos contó que a algún alcalde no le interesa su trabajo, como al de Hinojal, pero suele vender casi todo. En ese momento había ganado 500 € y lo habitual a la semana suelen ser 1.500 €. Un millón de pesetas al mes nos puede parecer mucho dinero pero no es todo dinero limpio. Se paga una licencia de autónomo (Fotógrafo Autónomo Ambulante, único en España, dijo), su Seguridad Social, ha de pagar a diario alojamiento y comida además de la gasolina que consume su Piaggio de 49 c.c. con la que recorre nuestro país, llevando en ella, además de la mochila que lleva a la espalda, las dos cámaras que lleva al cuello y un par de bolsitos más, otros 3 bultos en el ciclomotor. Aún así debe de quedarle una buena paga al mes, dijo que vivía desahogado.
Al hombre se le veía feliz, haciendo lo que le gusta, pero se le notaba la soledad. Nos dijo que necesitaba contar de vez en cuando su historia a alguien que le escuchara.
Nos contó que en el mes de abril, estando en Córdoba, se presentó al programa presentado por Juan y Medio en Canal Sur, en el que la gente va a encontrar pareja. Fue un taxi a buscarle para llevarle al plató y recogieron a otra mujer que iba al mismo programa con una acompañante, a la cual no le hacía mucha gracia este tipo de programas. María se llama la acompañante, tiene 38 años y se casan el 27 de diciembre.
Le planteó claramente cuál es su trabajo y que no quería dejarlo. Se ven unos 10 ó 12 días al mes y no pasan juntos más de tres días seguidos. Él la llama de vez en cuando y ella va a su encuentro allá donde esté, como esta última ocasión, que pasaron 3 días visitando Cáceres. Después él sigue su camino y ella vuelve a su casa de Córdoba, con su madre, a la cual él se ha ganado a través de su estómago, ya que es una mujer que no sabe ni le gusta cocinar, así que le prepara suculentos platos. Sí, cada uno vive en una provincia distinta, pero ya ha decidido que se mudará a Córdoba, para estar junto a ella, porque no la quiere separar de su madre, doña Carmen.
 
Una historia peculiar de un hombre peculiar, David Martínez, El Correcaminos.
 
Enlaces:
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El Correcaminos 2 | En Cegehín
El Correcaminos 3 | En Andalucía24horas




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