Diarreas mentales de un pendejo electrónico
No, no me ha ocurrido nada ni me he cansado de este pequeño rincón. Es solo que uno no tiene tiempo para todo y parece que le guste embarcarse en más cosas todavía. Aparte de todas las cosas que tengo pendientes, incluidos los 5 ó 6 discos duros que he de recuperar, ahora he de gestionar el bienestar y crecimiento de unas pequeñas aldeas. Me explico: mi hijo descubrió los juegos para navegador web (el Ogame quizá sea el más conocido) y se abrió unas cuentas en algunos de ellos. Hay uno, el Travian, que parecía bastante sencillo, por lo menos al principio, y la pequeña quiso una cuenta, así que abrí una para ella y otra para mí. El juego consiste en hacer prosperar una pequeña aldea partiendo de un edificio principal y unas tierras donde ir plantando cereal, extraer hierro y obtener madera y barro; con ello se va incrementando el número de habitantes y prospera la aldea. Al mismo tiempo iremos creando un ejército variado con el que defendernos e ir atacando a otras aldeas para así obtener más recursos. Otro aspecto importante es el comercio, ya que también podremos intercambiar materias primas con otras aldeas. En la nuestra iremos construyendo los edificios necesarios para nuestro desarrollo: almacén, granero, escondites, embajada, mercado, cuartel, etc.
La idea no era jugar por jugar. Como todo el que es padre sabe, la edad del pavo de un hijo de 15 años hace bastante difícil la comunicación, la relación y el entendimiento. Encontrar un punto en común es algo raro, así que mi idea fue esa, acercar posiciones con el chaval. Ahora tenemos algo de qué hablar, ya tiene algo que contarme, algo que hacer juntos.
La niña no es problema. Aún es pequeña como para causar problemas adolescentes y, además, de momento, es mucho más abierta y comunicativa. Espero que sea igual de extrovertida cuando esté en la edad del pavo como su hermano.
Y hace unos días descubrimos otro juego similar, el Ikariam, mucho más desarrollado, con más variedad de edificios, tropas y vehículos, en el que prima más el comercio y las relaciones con otros jugadores.
En fin, que no sé cómo no me doy de cabezazos contra una pared, porque mi vida no da para más. Aunque me queda el consuelo de que, cuando vaya a palmarla, nunca podré decir que en mi vida hubo un minuto de aburrimiento en el que no tenía nada que hacer.
Este blog no será abandonado, escribiré más o escribiré menos, pero siempre estará aquí.
Lo siento por mis amigos que se dejan caer por aquí, especialmente los virtuales, a los que nunca olvido aunque no aparezca por sus propios blogs, que sigo leyendo cuando puedo.
¡Ah! Lo del título es por la canción de Peret, que han puesto de actualidad Serrat y Sabina en su última gira.
Nos seguiremos leyendo.
PD: Y, además, mañana me voy de vacaciones de Semana Santa ![]()
[gestionado con WordPress.]
Todas las cosas son imposibles mientras lo parezcan. (Concepción Arenal)

Conoce este lugar


100 peticiones. 0.274 segundos