
Siempre me he sentido un tanto orgulloso de la cantidad de libros que he leído a lo largo de mi vida y me sabe mal reconocer que no conocía al escritor
Juan Gómez-Jurado. Y un día, a raíz de una de esas carambolas por las que no sabes cómo llegas a una página web, leí un artículo de opinión titulado '
La piratería no existe' en el que Juan expresa su punto de vista acerca de la piratería, las descargas y los derechos de autor. No voy a decir más acerca de ello, pues
ya he hablado aquí sobre eso y sobre su iniciativa
1Libro1Euro. Lo que me gustaría es hablar sobre otra cosa.
A raíz de ese artículo empecé a
seguir en Twitter a Juan y a leer algunos artículos de opinión, lo cual hizo que conociera un poco más a la persona que hay detrás de sus libros, no al escritor. Y me encontré a un tío muy sensato, con los pies en el suelo, de ideas muy claras y muy cercano a sus lectores, con algunas ideas bastante similares a las mías, lo cual hace que uno sienta una mayor afinidad. Evidentemente no es el único escritor que 'tuitea' pero sí es con el que mayor contacto he tenido, así que es el escritor que ha conseguido que yo sienta como más cercano. Creo que este es un nuevo modo de relación autor-lector, situarse junto a la gente que te lee, que consume tus obras, responder a sus inquietudes, en lugar de ponerse frente a ellos como hacen algunos otros creadores.
Una de las cosas que siempre he envidiado, si es que envidio alguna más, es el don de la palabra, poder reflejar en un escrito lo que uno piensa o se inventa mediante el dominio del lenguaje. Por eso los escritores siempre han sido mis envidiados y les he admirado por ello. A Juan, además de admirarle por todo ello, le admiro como persona, más allá del escritor, por no subirse al pedestal y permanecer junto a quienes no tenemos pedestal al que subirnos para mirarnos a los ojos desde la misma altura, no hacia abajo como pretenden hacer algunos.
Juan ha ganado un lector. No compraré todas sus obras, eso solo lo ha conseguido uno y ha sido
H. P. Lovecraft, pero sí prometo leer todo cuanto pueda.
Un abrazo, Juan.