Diarreas mentales de un pendejo electrónico
24 de Septiembre de 2007 | Lucía Etxebarria
Objeción fiscal
Las fiestas taurinas nos cuestan 564 millones de euros al año.
Y eso que el cálculo no incluye ayudas a ganaderos, que nos pondríamos en mil millones de euros.
Es decir, con 47 euros, tirando por lo muy bajo, financia cada familia española la mal llamada fiesta nacional.
Teniendo en cuenta que, según una encuesta de la consultora Gallup, no interesa nada al 72,1% de los españoles. Y teniendo en cuenta que este presupuesto serviría para pagar un empaste dental a nueve millones y medio de niños, o para crear cientos de miles de guarderías, a mí se me ha ocurrido un nuevo sistema de objeción fiscal.
En mi próxima declaración voy a pagar lo que me toca pero descontando, eso sí, 47 euros, cantidad que, supongo, no me supondrá una multa desmedida ni un ingreso en prisión. Y esos 47 euros me los voy a gastar en mi propia corrida, que, les aseguro, no será de toros. Y no doy más detalles que me juego la columna (y, de paso, la reputación, aunque me temo que bastante descalabrada la tenía ya), baste decir que pienso en una botella de champagne del caro y un lubricante de sabor a fresa. ¡Ah! Y en algún amigo antitaurino.
Si el 72% antes citado abonase 47 euros menos de lo que Hacienda reclama quizá el Gobierno se diese por enterado de que por algo decían en las clases de Derecho Político aquello de que el mejor gobierno no es el que hace muy felices a unos cuantos, sino el que tiene contento a la mayoría.
www.lucia-etxebarria.com

[Edito: Pues debido a la actualización de WordPress, que ahora han implementado de serie el sistema de etiquetas, he decidido eliminar estas subcategorías y añadirlas como etiquetas.]
Y hoy me gustaría traer un vídeo que me enlazó mi amigo Segio y que me gustó mucho. Dura más de 20 minutos pero vale la pena, sobre todo si eres padre, sobre todo si eres hijo:


A veces, un abrazo es todo lo que necesitamos. Abrazos gratis es la polémica historia real de Juan Mann, un hombre cuya única misión es cruzarse en el camino de un extraño para iluminarle un poco su vida.
En esta época de inconectividad social y falta de contacto humano, los efectos de la campaña de Abrazos gratis se convirtió en todo un fenómeno.
A medida que este símbolo de esperanza humana se esparcía en las calles de la ciudad, la policía y las autoridades ordenaron vetar la campaña de Abrazos gratis. Lo que presenciamos después es el verdadero espíritu de la humanidad juntándose de una forma inspiradora.
Una verdadera lección de humanidad. Lástima que no abunde ![]()

[gestionado con WordPress.]
La suprema facultad del hombre no es la razón, sino la imaginación. (Edmundo O'Gorman)

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