No es algo habitual. A lo largo de toda nuestra vida no es muy común encontrar y conocer, mínimamente aunque sea, a alguien peculiar, una persona fuera de lo habitual, que no se ajuste a los cánones establecidos por nuestra sociedad.
David es, ciertamente, peculiar.
Estábamos esta mañana en la
piscina de Talaván, tomando el bañito de cada mañana, y vimos entrar a un hombre con una mochila a la espalda y dos cámaras réflex colgando del cuello. Habló con el socorrista e hizo varias fotos; algunas les echó a nuestros hijos, que estaban en pandillita al otro lado de la piscina y algunas más a un pequeño grupo de viejillos que estaban dentro del agua, los cuales, como niños pequeños, levantaban los brazos y vociferaban al sacarles las fotos. Pensamos que sería alguien de algún periódico haciendo algún tipo de reportaje sobre las piscinas de verano en los pueblos extremeños, y ahí terminó la cosa. O no.
Por la tarde, después de la obligada siesta extremeña para despistar el calor abrasador de la tarde, nos fuimos a dar una vuelta a
Monroy, un pueblo vecino situado a unos pocos kilómetros, a tomar una cervecita en una
casa rural nueva que han abierto y preguntar por la posibilidad de hacer una cena alguna noche. Sentados a la mesa con nuestras cervezas le vimos entrar. Era el mismo hombre que por la mañana habíamos visto en la piscina de nuestro pueblo. Le preguntamos acerca de las fotos que había hecho, si eran el trabajo para algún periódico y nos pidió permiso para sentarse a nuestra mesa. Sacó su portátil
Compaq escaso de batería y nos enseñó su trabajo, al tiempo que nos contó la historia de su vida en unos minutos intensos.
Nacido en
Palma de Mallorca hace 51 años y actualmente residiendo en
Linares, hace 28 años cogió su
Mobylette y dio su primera vuelta a España. Desde entonces ha dado la vuelta, creo recordar, 7 veces. Ha visitado siete mil pueblos de nuestra geografía de los ocho mil doscientos y pico que la forman, y espera visitarlos todos en los próximos años. Se dedica a hacer reportajes fotográficos de todas las localidades que visita y luego se pone en contacto con Ayuntamientos y Diputaciones, con sus alcaldes, y siguiendo su lema de no perder más de un minuto con ellos si no les interesa, les vende el reportaje fotográfico. Nos contó que a algún alcalde no le interesa su trabajo, como al de
Hinojal, pero suele vender casi todo. En ese momento había ganado 500 € y lo habitual a la semana suelen ser 1.500 €. Un millón de pesetas al mes nos puede parecer mucho dinero pero no es todo dinero limpio. Se paga una licencia de autónomo (
Fotógrafo Autónomo Ambulante, único en España, dijo), su Seguridad Social, ha de pagar a diario alojamiento y comida además de la gasolina que consume su
Piaggio de 49 c.c. con la que recorre nuestro país, llevando en ella, además de la mochila que lleva a la espalda, las dos cámaras que lleva al cuello y un par de bolsitos más, otros 3 bultos en el ciclomotor. Aún así debe de quedarle una buena paga al mes, dijo que vivía desahogado.
Al hombre se le veía feliz, haciendo lo que le gusta, pero se le notaba la soledad. Nos dijo que necesitaba contar de vez en cuando su historia a alguien que le escuchara.
Nos contó que en el mes de abril, estando en
Córdoba, se presentó al programa presentado por
Juan y Medio en Canal Sur, en el que la gente va a encontrar pareja. Fue un taxi a buscarle para llevarle al plató y recogieron a otra mujer que iba al mismo programa con una acompañante, a la cual no le hacía mucha gracia este tipo de programas.
María se llama la acompañante, tiene 38 años y se casan el 27 de diciembre.
Le planteó claramente cuál es su trabajo y que no quería dejarlo. Se ven unos 10 ó 12 días al mes y no pasan juntos más de tres días seguidos. Él la llama de vez en cuando y ella va a su encuentro allá donde esté, como esta última ocasión, que pasaron 3 días visitando
Cáceres. Después él sigue su camino y ella vuelve a su casa de
Córdoba, con su madre, a la cual él se ha ganado a través de su estómago, ya que es una mujer que no sabe ni le gusta cocinar, así que le prepara suculentos platos. Sí, cada uno vive en una provincia distinta, pero ya ha decidido que se mudará a Córdoba, para estar junto a ella, porque no la quiere separar de su madre, doña
Carmen.
Una historia peculiar de un hombre peculiar,
David Martínez,
El Correcaminos.
Enlaces:
El Correcaminos 1 |
elmundo-eldia.com
El Correcaminos 2 |
En Cegehín
El Correcaminos 3 |
En Andalucía24horas

Miércoles, 6 de Septiembre del año 2006 a las 8:07
Que wapa su historia! Una suerte haber visitao tantos pueblecitos
Lo que no me gusta, la soledad de su curro.
Miércoles, 6 de Septiembre del año 2006 a las 22:39
Sí, se le notaba mucho la soledad. Hace falta valor para algo así.
Domingo, 23 de Noviembre del año 2008 a las 10:58
necesitaría contactar con esta persona , como podría hacerlo? gracias.
Lunes, 24 de Noviembre del año 2008 a las 10:41
Pues no tengo ni idea, yo me lo encontré por casualidad. Lo que haría yo es ponerme en contacto con el ayuntamiento de Linares y el de Córdoba (por si se hubiera mudado ya allí), que seguro que saben de sobra quién es y quizá sepan cómo localizarle.
Lo siento.