El pasado domingo mi hija cumplió 7 años. Le regalaron algunas cosas… muñecas, ropa, un bolso, un reloj, etc. ¿Pero qué es lo que más le ha gustado a ella? El casco y la vuelta en moto que le dio su padre, al cumplir la edad a partir de la cual puede montar con su padre, madre o tutor.
Esto me ha hecho pensar en la simplicidad de la infancia, en el valor
real de las cosas, en lo que apreciamos de veras. ¿En qué momento de nuestras vidas perdemos esa simplicidad para convertirnos en puros materialistas? Evidentemente, la vida adulta implica muchas más cosas que la infantil, pero nunca debemos dejar de apreciar y disfrutar de esas cosas simples, de esos momentos
mágicos, olvidados muchas veces por la vorágine de nuestra estresante vida de adulto.
Lo siento, se me fue la
pinza
Viernes, 21 de Abril del año 2006 a las 16:05
¿Tú crees?
Me parece a mí que tú también sabes apreciar muchas cosas que se alejan del más estricto materialismo.
¿O no recibes con gran placer esos dibujos que seguro que TE hacen tus hijos?
¿O esa oferta de tu moza cuando te dice… ”’vamonos sólos a dar una vueltita o a cenar o…”’?
¿A qué sí…?
Sábado, 22 de Abril del año 2006 a las 7:23
Ése es mi problema, que soy demasiado transparente, me doy a conocer con demasiada facilidad
Sí, yo soy de esos que aprecian la frescura de la brisa en la cara. La semana pasada casi me paro varias días cuando iba con la moto a trabajar, aunque me conformé con inspirar profundamente varias veces cuando pasé junto a un huerto de naranjos en flor y me dejé invadir por el aroma del azahar. Afortunadamente, sigo apreciando esas pequeñas cosas y, afortunadamente también, hay mucha gente que también lo hace.
Pero eso no quita que demasiada gente no sepan apreciar esas pequeñas cosas de la vida, desgraciadamente para ellos
Domingo, 23 de Abril del año 2006 a las 19:58
Hace un año la empresa donde curro cambió de ubicación y con la reestructuración física, mi lugar de trabajo empeoró bastante.
Eso sí… ahora hay muuuuchos días que al llegar al curro veo unos amaneceres espectaculares. El entorno es verdaderamente inmejorable.
Lunes, 24 de Abril del año 2006 a las 14:17
Sí, eso es exactamente a lo que me refiero, a saber apreciar esas pequeñas cositas y si se hace en momentos o situaciones adversas aún saben mejor
Miércoles, 17 de Mayo del año 2006 a las 23:33
Es cierto que los niños tienen mucho que enseñarnos pero los adultos nunca tenemos tiempo para ello, creemos que nosotros somos los que tenemos que enseñarles nuestras cosas de adultos. De este modo, estos niños se convierten en nosotros y pierden todo los que nos podrian haber enseñando.
Saludos,
krl
Martes, 23 de Mayo del año 2006 a las 18:07
Bienvenid@, Krl.
Tienes mucha razón, ése es otro de los problemas de los adultos. Pero no es que nos lo tengan que enseñar, sino recordarnos lo que sabíamos cuando nosotros éramos pequeños y olvidamos en un rincón perdido.
Martes, 23 de Mayo del año 2006 a las 21:04
Así es ummo.
Por cierto me gusta mucho el contenido de tu blog, textos muy interesantes he leido por aquí.
Gracias y saludos
krl
Domingo, 28 de Mayo del año 2006 a las 6:39
Muchas gracias, Krl, tanto por tus visitas como por tus comentarios