Diarreas mentales de un pendejo electrónico
-¡Abenámar, Abenámar,
moro de la morería,
el día que tú naciste
grandes señales había!
Estaba la mar en calma,
la luna estaba crecida;
moro que en tal signo nace
no debe decir mentira.
-No te la diré, señor,
aunque me cueste la vida.
-Yo te agradezco, Abenámar,
aquesta tu cortesía.
¿Qué castillos son aquéllos?
¡Altos son y relucían!
-El Alhambra era, señor,
y la otra la mezquita;
los otros los Alixares,
labrados a maravilla.
El moro que los labraba
cien doblas ganaba al día,
y el día que no los labra
otras tantas se perdía:
desque los tuvo labrados
el rey le quitó la vida
porque no labre otros tales
al rey de Andalucía.
El otro es Torres Bermejas,
castillo de gran valía;
el otro Generalife,
huerta que par no tenía.
Allí hablara el rey don Juan,
bien oiréis lo que decía:
-Si tú quisieras, Granada,
contigo me casaría;
dárete en arras y dote
a Córdoba y a Sevilla.
-Casada soy, rey don Juan,
casada soy, que no viuda;
el moro que a mí me tiene
muy grande bien me quería.
·

[gestionado con WordPress.]
No juzgues tu jornada por lo que has recogido, sino por lo que has sembrado. (L. Churchs?)


Conoce este lugar


97 peticiones. 0.552 segundos
Miércoles, 30 de Noviembre del año 2005 a las 18:04
¡¡¡Andáaa!!! ¡¡¡Otrrrra!!!
¿Te la recito?
Miércoles, 30 de Noviembre del año 2005 a las 19:35
¡Venga!
Jueves, 1 de Diciembre del año 2005 a las 12:53
Casi mejor que no, que la mitad me la suelo inventar.
A ver si adivinas de qué es este trozo
hágase tu voluntad, así en la tierra y comemos en el cielo…
Jueves, 1 de Diciembre del año 2005 a las 19:05
No sé de qué me suena eso…
Viernes, 2 de Diciembre del año 2005 a las 21:58
Y como podrás ver… por lo visto como no entendía bien lo que decían yo me inventaba según mi conveniencia.
Viernes, 2 de Diciembre del año 2005 a las 22:26
Ya veo, ya…