Perdonen que no me levante

Diarreas mentales de un pendejo electrónico

24/10/2005

Poema 36: CAMPANAS DE BASTABALES, de Rosalía de Castro

escrito por @ 23:55. Archivado en 50 poemas del milenio
  

Campanas de Bastabales,
cando vos oio tocar,
mórrome de soidades.

I

Cando vos oio tocar,
campaniñas, campaniñas,
sin querer torno a chorar.

Cando de lonxe vos oio
penso que por min chamades
e das entrañas me doio.

Dóiome de dór ferida,
que antes tiña vida enteira
e hoxe teño media vida.

Sólo media me deixaron
os que de aló me truxeron,
os que de aló me roubaron.

Non me roubaron, traidores,
¡ai!, uns amores toliños,
¡ai!, uns toliños amores.

Que os amores xa fuxiron,
as soidades viñeron…
De pena me consumiron.

II

Aló pola mañanciña
subo enriba dos outeiros
lixeiriña, lixeiriña.

Como unha craba lixeira,
para oir das campaniñas
a batalada pirmeira.

A pirmeira da alborada,
que me traen os airiños
por me ver máis consolada.

Por me ver menos chorosa,
nas súas alas me traen
rebuldeira e queixumbrosa.

Queixumbrosa e retembrando
por antre a verde espesura,
por antre o verde arborado.

E pola verde pradeira,
por riba da veiga llana,
rebuldeira e rebuldeira.

III

Paseniño, paseniño,
vou pola tarde calada
de Bastabales camiño.

Camiño do meu contento;
i en tanto o sol non se esconde,
nunha pedriña me sento.

E sentada estóu mirando
cómo a lúa vai saíndo,
como o sol se vai deitando.

Cál se deita, cál se esconde
mentras tanto corre a lúa
sin saberse para dónde.

Para dónde vai tan soia,
sin que ós tristes que a miramos
nin nos fale nin nos oia.

Que si oíra e nos falara,
moitas cousas lle dixera,
moitas cousas lle contara.

IV

Cada estrela, o seu diamante;
cada nube, branca pruma;
triste a lúa marcha diante.

Diante marcha crarexando
veigas, prados, montes, ríos,
donde o día vai faltando.

Falta o día, e noite escura
baixa, baixa, pouco a pouco,
per montañas de verdura.

De verduras e de follaxe,
salpicada de fontiñas
baixo a sombra do ramaxe.

Do ramaxe donde cantan
paxariños piadores,
que ca aurora se levantan.

Que ca noite se adormecen
para que canten os grilos
que cas sombras aparecen.

V

Corre o vento, o río pasa.
Corren nubes, nubes corren
camiño da miña casa.

Miña casa, meu abrigo;
vanse todos, eu me quedo
sin compaña nin amigo.

Eu me quedo contemprando
as laradas das casiñas
por quen vivo suspirando.

Ven a noite…, morre o día,
as campanas tocan lonxe
o tocar da Ave María.

Elas tocan para que rece;
eu non rezo, que os saloucos
afogándome parece
que por min tén que rezar.

Campanas de bastabales,
cando vos oio tocar,
mórrome de soidades.


Campanas de Bastabales,
cuando os oigo tocar,
me muero de soledades.

I

Cuando os oigo tocar,
campanitas, campanitas,
sin querer vuelvo a llorar.

Cuando de lejos os oigo,
pienso que por mí llamáis
y me duelen las entrañas.

Me duelo de dolor herida,
que antes tenía vida entera
y ahora tengo media vida.

Sólo media me dejaron
los que de allá me trajeron
los que de allá me robaron.

No me robaron, traidores,
¡ay!, unos amores locos,
¡ay!, unos locos amores.

Que los amores ya huyeron,
las soledades vinieron…
De pena me consumieron.

II

Allá por la mañanita
subo a lo alto de los oteros
ligerita, ligerita.

Como una cabra ligera,
para oir de las campanas
la campanada primera.

La primera de la alborada
que me traen los vientecillos
para verme más consolada.

Para verme menos llorosa,
en sus alas me la traen
juguetona y quejumbrosa.

Quejumbrosa y tiritando
por entre la verde espesura
por entre el verde arbolado.

Y por la verde pradera
sobre la vega llana,
juguetona, juguetona.

III

Pasito a paso
voy por la tarde callada
camino de Bastabales.

Camino de mi alegría;
y mientras el sol no se esconde
en una piedra me siento.

Y sentada estoy mirando
cómo la luna va saliendo,
cómo el sol se va acostando.

Ya se acuesta, ya se esconde
mientras tanto corre la luna
sin saberse por dónde.

Adónde va tan sola
sin que a los tristes que la miramos
ni nos hable ni nos oiga.

Que si oyese y nos hablase,
muchas cosas le diría,
muchas cosas le contaría.

IV

Cada estrella, su diamante;
cada nube, blanca pluma;
triste la luna marcha adelante.

Delante marcha clareando
vegas, prados, montes, ríos,
donde el día va faltando.

Falta el día, y noche oscura
baja, baja poco a poco,
por montañas de verdor.

De verdor y de follaje,
salpicando de fuentecillas
bajo la sombra del ramaje.

Del ramaje donde cantan
pajarillos piadores
que con la aurora se levantan.

Que con la noche se adormecen
para que canten los grillos
que con las sombras aparecen.

V

Corre el viento, el río pasa.
Corren nubes, nubes corren
camino de mi casa.

Mi casa, mi abrigo;
se van todos, yo me quedo
sin compañía ni amigo.

Yo me quedo contemplando
las llamas del hogar en las casitas
por las que vivo suspirando.

Viene la noche…, muere el día,
las campanas tocan lejos,
el toque de Ave María.

Ellas tocan para que rece;
yo no rezo que los sollozos
ahogándome parece
que por mí tienen que rezar.

Campanas de Bastabales,
cuando os oigo tocar,
me muero de soledades.

(De Cantares gallegos, 1863)

 




Deja tu comentario.

:) :( :d :"> :(( -\:d/ :x 8-| /:) :o :-? :-" :-w ;) [-( :)>- todos »


Aquí puedes ver una previsualización de tu mensaje antes de enviarlo.

[gestionado con WordPress.]




En esta industria, todos sabemos que detrás de un buen guionista hay siempre una gran mujer, y que detrás de ésta está su esposa. (Groucho)

¿Quién soy?:

Cosas que nunca te dije:

La búsqueda:

Atrapado por su pasado:

Noviembre 2008
L M M J V S D
« Oct    
 12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930
 

Grupo salvaje:

La terminal:

IBSN:

Agradecimientos:

Licencia para matar:


Toda esta bitácora, salvo lo que pertenece a terceras personas (ver licencia correspondiente) o que se indique expresamente lo contrario, se halla
bajo una licencia
Creative Commons.

También he creado una licencia ColorIURIS, para que cualquiera pueda usar los contenidos del blog, aceptando esta licencia:

Los visitantes:



Website analyzer

Los otros:

Enlázame:

Pincha en la imagen para más información.


Los dibujos de Ibai



Imágenes curiosas

Tablón de anuncios:

Las amistades peligrosas:

Más citas:

El coleccionista de huesos:

Quo Vadis?:

Me gusta:

Noticias:

Abre los ojos:

En defensa propia:

Humor se escribe con H:


Sudoku del día:

97 peticiones. 0.594 segundos