Cuando yo era pequeño la escasez de recursos hacía que hubiera que agudizar el ingenio para poder jugar. Hacíamos arcos y flechas con los arbustos salvajes que crecían en los descampados cercanos a casa, jugábamos con los
tacones de los zapatos y cajas de cerillas recortadas a modo de cromos, hacíamos rifles con maderas, gomas elásticas y pinzas, y tantas otras cosas de manufactura casera. Jugábamos al escondite, al pañuelito, al "
churro, mediamanga, mangotero", al
boli, al
bote, a la
taba (al estilo de Huesca que aparece en el enlace), a tantas cosas… Hoy en día los niños se aburren todo el día. Necesitan sus PSP, sus Nintendo DS, sus PlayStation, su Messenger, Tuenti o Metroflog. Lo único que permanece inalterable es el balón, ese objeto redondo que sirve para darle patadas, que permanece inalterable al paso de los años y se sigue jugando igual que entonces.
Pero los niños de hoy tienen un juego que nosotros no teníamos. No tiene nombre, que yo sepa, pero tiene unas reglas muy sencillas: vas por la calle mirando los coches, buscando los Minis (casi siempre del
modelo nuevo, pues casi no quedan
originales), los Volkswagen escarabajo (también hay más del
modelo nuevo que del
original) y los coches en general de color amarillo, y, cuando ves uno, le sacudes un guantazo a la persona que juega contigo. Normalmente juegan entre niños, pero algunos de estos tratan de jugar con sus padres. Las madres son más reacias al juego pero los padres entran más al trapo. Yo soy uno de ellos, así que mi hija de casi 10 años y yo vamos por la calle de camino o de regreso del cole buscando el coche, moto o autobús que nos permita sacudirle un pescozón al otro. Así que si un día os enteráis de que me han encerrado en la cárcel no os asombréis, pues seguro que alguien se ha pensado que estaba maltratando a mi hija, menor de edad, y me ha denunciado a la policía.
Juegos de antes:
Canciones y juegos tradicionales
Juegos de Exterior
Juegos populares infantiles