Perdonen que no me levante

Diarreas mentales de un pendejo electrónico

14/7/2008

El guardián entre el centeno

escrito por @ 22:58. Archivado en Encuentros en la Tercera Fase
  

"El guardián entre el centeno", de J. D. Salinger, es uno de esos libros de los que siempre has oído hablar bien, incluso calificarlo de obra maestra, así que siempre he tenido interés en leerlo. Hace poco que lo he terminado y, para mi gusto, no es para tanto.
[Spoiler on] Me pasé todo el libro esperando que ocurriera algo, que al chaval se le fuera la olla, ya que a lo largo del libro debe de decir como cien veces que odia a un determinado tipo de persona, casi todos los que salen en el libro, y empezara a matar a diestro y siniestro, para darle algo de emoción a la historia, pero no ocurre absolutamente nada. Un libro de lo más anodino.[Spoiler off]
Pero hay un par de párrafos que me gustaron, en los que el protagonista describe un funeral:

Me pasé un buen rato sentado en aquel banco preocupado por los trocitos de hielo y pensando que iba a morirme. Lo sentía muchísimo por mis padres, sobre todo por mi madre, que aún no se ha recuperado de la muerte de Allie. Me la imaginé sin saber qué hacer con mi ropa, y mi equipo de deporte, y todas mis cosas. Lo único que me consolaba es que no dejarían a Phoebe venir a mi entierro porque aún era una cría. Esa fue la única cosa que me animó. Después me los imaginé metiéndome en una tumba horrible con mi nombre escrito en la lápida y todo. Me dejarían allí rodeado de muertos. ¡Jo! ¡Buena te la hacen cuando te mueres! Espero que cuando me llegue el momento, alguien tendrá el sentido suficiente como para tirarme al río o algo así. Cualquier cosa menos que me dejen en un cementerio. Eso de que vengan todos los domingos a ponerte ramos de flores en el estómago y todas esas puñetas… ¿Quién necesita flores cuando ya se ha muerto? Nadie.
Cuando hace buen tiempo, mis padres suelen ir a dejar flores en la tumba de Allie. Yo fui con ellos unas cuantas veces pero después no quise volver más. No me gusta verle en el cementerio rodeado de muertos y de losas. Cuando hace sol aún lo aguanto, pero dos veces empezó a llover mientras estábamos allí. Fue horrible. El agua empezó a caer sobre su tumba empapando la hierba que tiene sobre el estómago. Llovía muchísimo y la gente que había en el cementerio empezó a correr hacia los coches. Aquello fue lo que más me reventó. Todos podían meterse en su automóvil, y poner la radio, y después irse a cenar a un restaurante menos Allie. No pude soportarlo. Ya sé que lo que está en el cementerio es sólo su cuerpo y que su espíritu está en el Cielo y todo eso, pero no pude aguantarlo. Daría cualquier cosa porque no estuviera allí. Claro, ustedes no le conocían. Si le hubieran conocido entenderían lo que quiero decir. Cuando hace sol puede pasar, pero el sol no sale más que cuando le da la gana.




22/6/2008

¿Por qué los perros se huelen el culo?

escrito por @ 6:22. Archivado en Encuentros en la Tercera Fase
  

Bueno, creo que ya va siendo hora de retomar un poco este rincón, que tengo mucho material acumulado. Ya me he descolgado bastante del tema de los juegos online y, aunque el tiempo sigue siendo muy escaso, algo de tiempo tendremos para ir actualizando ;)
 
Voy a empezar con algo que he estado buscando mucho tiempo y que me encontré el otro día por casualidad. Esta historia la leí hace mucho tiempo y siempre me he acordado de ella, pero nunca recordé dónde la leí. En Internet hay algunas variaciones sobre ella, pero ninguna me convencía. Hasta el otro día que, releyendo uno de mis clásicos, 1280 almas de Jim Thompson, la encontré.

—Estoy mirando un par de perros que hay ahí fuera —dije—Me han hecho recordar algo que oí una vez. ¿No lo has oído nunca, Buck? ¿O sea, por que los perros andan siempre olisqueándose el culo mutuamente?

Buck dijo que no lo había oído.

—Tampoco puedo decirte que tenga mucho interés en oírlo; lo digo por si piensas contármelo.

Le dije que, bueno, según el cuento, todos los perros del mundo sostuvieron un conciliábulo al principio de los tiempos para establecer una norma de conducta, por ejemplo que no estaría bien que se pegasen bocados en los cojones y cosas así. Y había un perro que tenía un manual de urbanidad que había conseguido no sé dónde, quizá en el mismo sitio donde Caín consiguió a su mujer. De modo que automáticamente se convirtió en presidente y lo primero que hizo fue nombrar comité del culo a todos los reunidos. Compañeros —dijo—, chuchos de la sala. No quiero pisar la pata de ningún perro honorable, de manera que diré lo que sigue. Cuando volvamos a entrar en las habitaciones llenas de humo para organizarnos políticamente, estoy seguro de que no querremos otro olor que el del humo, así que pienso que lo mejor será que amontonemos nuestros ojetes en el exterior; y si alguien quiere presentar una moción al respecto, la secundaré con mucho gusto. Bueno, pareció a todos una idea tan excelente, que todos y cada uno de los perros de la convención se levantaron para presentar la moción, así que el presidente la juzgo aprobada por unanimidad y hubo una breve demora mientras todos los perros salían a amontonar sus ojetes. Luego volvieron a entrar para encarar sus asuntos. Y que me cuelguen si no estalló una tormenta de mil diablos y tan violenta, que se llevó y esparció los ojetes por todas partes, confundiéndolos tanto que ningún perro pudo encontrar el suyo. Por eso siguen todavía hoy olisqueando culos y es probable que sigan haciéndolo hasta el fin de los tiempos. Porque un perro que ha perdido el culo no puede ser feliz, aunque todos los culos se parezcan bastante y el que tiene funcione a la perfección.

—Lo que quiero decirte, Buck —dije—, es que te contentes con tu propio culo y dejes en paz el de Ken. A pesar de todo lo que sabes, puede que él coma algo peor que mierda, y acaso yo también lo haga, y tú serás mucho mas feliz quedándote donde estás.

Ya nos iremos viendo.




19/12/2007

¡Enhorabuena!

escrito por @ 18:02. Archivado en La vida de Brian
  

Estimado lector,
 
¡Enhorabuena! Eres uno de los cincuenta ganadores del concurso seelprimeroenlerlo.com y recibirás en exlusiva una semana antes de su puesta a la venta, un ejemplar de Un mundo sin fin, la continuación de Los pilares de la Tierra
 
Agradecemos tu participación y esperamos que nos hagas llegar a la mayor brevedad posible los datos para el envío del libro para que puedas ser uno de los primeros en leerlo.
 
Atentamente,
 
Gestión Web
 
Random House Mondadori

Mañana lo recibiré -\:d/
 
Gracias a Pilar por su atención y amabilidad :)
 
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